Yo creo que se debe encontrar un nuevo sentido, una nueva misión porque la que tenía en su momento de origen hoy en día ya no hay condiciones sociológicas para sostenerla.
Esta institución fue creada [...] para el cumplimiento de ciertas funciones socisles, para formar los cuadros medios de la sociedad tanto en las burocracias publicad como en las organizaciones productivas de bienes y servicios
Ser Cristiano
Ser Cristiano es un blog dedicado a la evangelización y la meditación de la Palabra de Dios.Es administrado por Luciano Medina, un laico miembro de una comunidad cristiana perteneciente a la Iglesia Católica, de la ciudad de Lanús. Se busca aprovechar los recursos tecnológicos con los que contamos hoy en día para meditar la Palabra, compartir reflexiones y llevar a Jesús a aquellas personas que no lo conocen mediante este medio que puede ser aprovechado para dicha tarea.
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martes, 9 de mayo de 2017
lunes, 13 de junio de 2016
Moniciones para la procesión de clausura del Congreso Eucarístico Nacional 2016.
1) Jesús, permaneciendo oculto, eres amable como si te manifestaras visiblemente;permaneciendo silencioso, eres más elocuente que si hablara.Tu presencia callada y real en la Eucaristía es signo de tu amor infinito hacia nosotros.
Has querido permanecer con nosotros aquí en la tierra no sólo por medio de tu gracia, de tu verdad, de tu palabra, sino que también quisiste quedarte en la Eucaristía en pan y vino.Te quedaste entre nosotros como sacramento,para ser nuestro alimento celestial para la Vida
Eterna.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
2) Los discípulos de Emaús, reconocieron a Jesús en la Eucaristía, al partir el Pan.Al comprender que se trataba del Maestro, se preguntaron "No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras"
A medida que escuchan al desconocido, algo cambia en los tristes viajeros.No sólo sienten que una nueva esperanza y una nueva alegría invaden lo más profundo de su ser, sino que su caminar se ha hecho menos vacilante.Que el Congreso Eucarístico de sus frutos para que quienes participaron y todos nosotros, seamos testigos de Jesús Resucitado y que su presencia en la Eucaristía nos de luz y alegría en nuestras vidas.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
3) La celebración eucarística es el desborde de la Cercanía Divina en la figura del pan y del vino, fruto del amor sin límites que sana las heridas y renueva la existencia.Esa fuerza redentora se extiende a toda la humanidaden todo momento, particularmentecuando la vida castiga con sus angustias y su carga de dolor.Todos padecemos el desconcertante límite del sufrimiento, de la pobreza, de la exclusión y de la injusticia, y necesitamos el consuelo de la Eucaristía..¿Me dejo consolar por Jesús?
Roguemos a Dios que este Congreso realizado en Tucumán, sea fuente del descubrimiento de la Eucaristía, presencia de Jesús, Hostia Divina, que camina junto a nosotros.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Cantamos el Himno del Congreso Eucarístico Nacional de Tucumán.
4) Estamos aquí, Señor, junto a ti.Tú nos has llamado para alegrarnos el corazón en tu presencia.Tu mirada nos busca y nos invita a entrar en diálogo contigo.Queremos hacer silencio y escuchar tu voz...Tú dices a cada uno de nosotros:
Si nadie te ama, mi alegría es amarte.
Si lloras, yo deseo consolarte.
Si quieres caminar, yo andaré contigo.
Si tienes miedo, yo te llevo sobre mis espaldas.
Si me llamás, yo estoy siempre.
Si pecas, yo soy tu perdón.
Si me fallas, yo soy fiel.
Si quieres hablar, yo te escucho.
Si tienes hambre, yo soy tu alimento.
Jesús está aquí, presente entre nosotros, presente en este pan.Él nos mira, camina con nosotros.
¡Qué Amor tan grande!:Dió su vida por nosotros, y se quedó con el Pueblo de Dios, en la humildad del pan y el vino.
Que este Congreso que hoy finaliza ilumine los corazones de este pueblo que necesita el alimento espiritual de Jesús Eucaristía.
Has querido permanecer con nosotros aquí en la tierra no sólo por medio de tu gracia, de tu verdad, de tu palabra, sino que también quisiste quedarte en la Eucaristía en pan y vino.Te quedaste entre nosotros como sacramento,para ser nuestro alimento celestial para la Vida
Eterna.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
2) Los discípulos de Emaús, reconocieron a Jesús en la Eucaristía, al partir el Pan.Al comprender que se trataba del Maestro, se preguntaron "No ardía nuestro corazón mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras"
A medida que escuchan al desconocido, algo cambia en los tristes viajeros.No sólo sienten que una nueva esperanza y una nueva alegría invaden lo más profundo de su ser, sino que su caminar se ha hecho menos vacilante.Que el Congreso Eucarístico de sus frutos para que quienes participaron y todos nosotros, seamos testigos de Jesús Resucitado y que su presencia en la Eucaristía nos de luz y alegría en nuestras vidas.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
3) La celebración eucarística es el desborde de la Cercanía Divina en la figura del pan y del vino, fruto del amor sin límites que sana las heridas y renueva la existencia.Esa fuerza redentora se extiende a toda la humanidaden todo momento, particularmentecuando la vida castiga con sus angustias y su carga de dolor.Todos padecemos el desconcertante límite del sufrimiento, de la pobreza, de la exclusión y de la injusticia, y necesitamos el consuelo de la Eucaristía..¿Me dejo consolar por Jesús?
Roguemos a Dios que este Congreso realizado en Tucumán, sea fuente del descubrimiento de la Eucaristía, presencia de Jesús, Hostia Divina, que camina junto a nosotros.
Padre Nuestro, Ave María y Gloria.
Cantamos el Himno del Congreso Eucarístico Nacional de Tucumán.
4) Estamos aquí, Señor, junto a ti.Tú nos has llamado para alegrarnos el corazón en tu presencia.Tu mirada nos busca y nos invita a entrar en diálogo contigo.Queremos hacer silencio y escuchar tu voz...Tú dices a cada uno de nosotros:
Si nadie te ama, mi alegría es amarte.
Si lloras, yo deseo consolarte.
Si quieres caminar, yo andaré contigo.
Si tienes miedo, yo te llevo sobre mis espaldas.
Si me llamás, yo estoy siempre.
Si pecas, yo soy tu perdón.
Si me fallas, yo soy fiel.
Si quieres hablar, yo te escucho.
Si tienes hambre, yo soy tu alimento.
Jesús está aquí, presente entre nosotros, presente en este pan.Él nos mira, camina con nosotros.
¡Qué Amor tan grande!:Dió su vida por nosotros, y se quedó con el Pueblo de Dios, en la humildad del pan y el vino.
Que este Congreso que hoy finaliza ilumine los corazones de este pueblo que necesita el alimento espiritual de Jesús Eucaristía.
lunes, 23 de mayo de 2016
Moniciones para la Procesión de Corpus Christi.
1)Te adoramos y te reconocemos presente en medio de nosotros como SEÑOR DE LA PAZ.
Señor de toda la paz. No la paz que ofrece este mundo.Tu paz, Señor, es la paz integral, la que el ser humano anhela desde las más remotas épocas de la historia, la paz universal, la paz del alma, la paz respecto a los demás y la paz contigo.
Cuando vinieron a apresarte en Getsemaní le dijiste a Pedro: “Deja la espada porque el que a espada mata a espada muere”. Y también habías dicho a tus discípulos: “pues yo les digo, amen a sus enemigos y rueguen por los que los persigan”…“porque si aman a los que los aman ¿qué recompensa tienen? No hacen eso mismo los pecadores?)
Contemplarte en el signo Eucarístico en medio de nosotros es contemplar tu soberanía de paz por sobre las turbulencias del corazón humano. Es como si nos dijeras a cada uno de nosotros: “vengo para que tengan paz y la tengan en abundancia”. Sentimos como si nos estuvieras diciendo ahora: “Les doy mi gracia para que sean soberanos pacíficos sobre la violencia y el odio, para que sean apoderados de la armonía y la concordia.
Cristo Jesús aquí presente llena de paz mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
2)Te adoramos y te reconocemos presente en medio de nosotros como SEÑOR DE LA SUPREMA BONDAD.
Cuando nosotros éramos enemigos tuyos, tú diste la vida por nosotros. Tú demostraste a través de innumerables hechos y palabras, que tu vida fue derramamiento de bienes sobre los débiles y esclavos; y no acaparamiento a tu favor. En aquella ocasión en la que todos deseaban escucharte pero tenían hambre, multiplicaste los panes de tal manera que “Todos comieron hasta saciarseCuando faltaba vino en aquella familia de Caná, les regalaste el vino para que experimentaran que Dios, cuando ama, lo hace de forma sobre abundante.Tu te hiciste pan para darnos vida y para que no necesitáramos otro alimento en este mundo que Tú mismo.
Te reconocemos poderoso en generosidad en medio de este mundo nuestro tan lleno de codicia y ambicion Te pedimos a Ti Jesús, aquí presente en la Eucaristía que nos libres del pecado de avaricia. Que nos libres de creer que con acumular bienes seremos mejores y más felices.
Cristo Jesús aquí presente ayúdame a buscar “ser”, no tener.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
3)Te adoramos y te reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA ENTREGA AMOROSA por todos.
Te recordamos como el que sufrió y padeció por causa del amor. No tuviste miedo a exponer tu cuerpo a los azotes, a que te clavaran los pies y las manos, o que atravesaran tu costado con la lanza, porque sabías que ese supremo acto de amor sacrificial iba a ser el instrumento con el que el Padre mostraría al género humano su supremo poder sobre el mal, el pecado y la muerte. Supiste lo que implicaba rescatar al ser humano de sus esclavitudes y miserias, pero te abandonaste a la Voluntad del Padre para nuestra Salvación.
Tú advertiste a todas las generaciones de seres humanos: “No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo”
Cristo Jesús aquí presente implántate en mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
4)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA BENEVOLENCIA ABSOLUTA .
Tu señor, eres el máximo soberano.Eres el que actúa en permanente reconocimiento de nuestro valor como personas, independientemente de nuestros bienes y cualidades. Nos has creado porque has querido hacernos co-partícipes de una comunidad de amor contigo. ¡Qué grande es tu benevolencia para con nosotros!
Con el Padre y en comunión con el Espíritu Santo crearon al ser humano para conformar una comunión de vida y de amor eternos. Y nunca tuviste al hombre como enemigo, sino siempre como amigo.
Te reconocemos poderoso en benevolencia en medio de este mundo nuestro tan lleno de envidias y espíritu de competitividad. La envidia carcome a la solidaridad y al amor.
Y te agradecemos porque tu presencia en la Eucaristía nos empodera para quitar todo género de envidia o de celos en nuestro corazón.
Nuestro profundo agradecimiento porque tu presencia eucarística es fuerza y vigor para ser auténticos hijos de la generosidad y la colaboración con los demás.
Cristo Jesús aquí presente quita toda envidia de mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
5)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA PUREZA.
En aquel sermón del monte nos lo dijiste a todos: “Bienaventurados son los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" “Porque de dentro del corazón del hombre salen las malas intenciones, eso es lo que hace impuro al hombre”.
Al mismo tiempo que nos exhortabas a ser limpios de corazón les recriminaste a los fariseos tener dos caras:“¡ay de ustedes que por fuera parecen justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad!”
Te agradecemos porque tu presencia en la Eucaristía nos empodera para ser limpios por dentro y por fuera.
Nuestro profundo agradecimiento porque tu presencia eucarística es fuerza y vigor para ser auténticos hijos de la pureza y de la limpieza de corazón.
Cristo Jesús aquí presente purifica mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
6)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como EL SEÑOR DEL AMOR SIEMPRE NUEVO Y RENOVADO.
Tú nos advertiste: “Ancho es el camino que lleva a la perdición y ¡qué estrecho es el camino que lleva a la vida!Y También dijiste:“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se desvirtúa con qué se salará la masa"Y nos mandaste tener la iniciativa en el amor, antes que esperar –pasivamente- que otros nos amen: “lo que quieran que otros hagan por ustedes, háganlo también ustedes”, nos dijiste en una ocasión.
Tú nunca te quedaste quieto al ver la humanidad necesitada de guía y salvador. Sabías muy bien que “El buen pastor da su vida por las ovejas” y es el primero en salir del corral para ir a buscar a la oveja perdida Tu no te quedaste tranquilo sino que fuiste activo en la entrega de tu vida hasta la última gota. Tú tomaste la iniciativa de sacrificarte amorosamente por los esclavos y perdidos: “Nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente”, fueron tus palabras.
Cristo Jesús, aquí presente, moviliza mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar
7)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como EL SEÑOR DE LA HUMILDAD.
Tu nos lo dijiste claramente: “El hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”.Y como dice tu Palabra, “siendo de condición divina, no retuviste ávidamente ser igual a Dios” sino que te despojaste de ti mismo, tomando condición de esclavo y haciéndote semejante a nosotros los hombres.
Te pedimos a Ti Jesús, aquí presente en la eucaristía que nos libres del Pecado de la soberbia y la vanidad, y nos enseñes a ser humildes servidores del amor, como vos.
Cristo Jesús aquí presente haz humilde a mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
Señor de toda la paz. No la paz que ofrece este mundo.Tu paz, Señor, es la paz integral, la que el ser humano anhela desde las más remotas épocas de la historia, la paz universal, la paz del alma, la paz respecto a los demás y la paz contigo.
Cuando vinieron a apresarte en Getsemaní le dijiste a Pedro: “Deja la espada porque el que a espada mata a espada muere”. Y también habías dicho a tus discípulos: “pues yo les digo, amen a sus enemigos y rueguen por los que los persigan”…“porque si aman a los que los aman ¿qué recompensa tienen? No hacen eso mismo los pecadores?)
Contemplarte en el signo Eucarístico en medio de nosotros es contemplar tu soberanía de paz por sobre las turbulencias del corazón humano. Es como si nos dijeras a cada uno de nosotros: “vengo para que tengan paz y la tengan en abundancia”. Sentimos como si nos estuvieras diciendo ahora: “Les doy mi gracia para que sean soberanos pacíficos sobre la violencia y el odio, para que sean apoderados de la armonía y la concordia.
Cristo Jesús aquí presente llena de paz mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
2)Te adoramos y te reconocemos presente en medio de nosotros como SEÑOR DE LA SUPREMA BONDAD.
Cuando nosotros éramos enemigos tuyos, tú diste la vida por nosotros. Tú demostraste a través de innumerables hechos y palabras, que tu vida fue derramamiento de bienes sobre los débiles y esclavos; y no acaparamiento a tu favor. En aquella ocasión en la que todos deseaban escucharte pero tenían hambre, multiplicaste los panes de tal manera que “Todos comieron hasta saciarseCuando faltaba vino en aquella familia de Caná, les regalaste el vino para que experimentaran que Dios, cuando ama, lo hace de forma sobre abundante.Tu te hiciste pan para darnos vida y para que no necesitáramos otro alimento en este mundo que Tú mismo.
Te reconocemos poderoso en generosidad en medio de este mundo nuestro tan lleno de codicia y ambicion Te pedimos a Ti Jesús, aquí presente en la Eucaristía que nos libres del pecado de avaricia. Que nos libres de creer que con acumular bienes seremos mejores y más felices.
Cristo Jesús aquí presente ayúdame a buscar “ser”, no tener.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
3)Te adoramos y te reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA ENTREGA AMOROSA por todos.
Te recordamos como el que sufrió y padeció por causa del amor. No tuviste miedo a exponer tu cuerpo a los azotes, a que te clavaran los pies y las manos, o que atravesaran tu costado con la lanza, porque sabías que ese supremo acto de amor sacrificial iba a ser el instrumento con el que el Padre mostraría al género humano su supremo poder sobre el mal, el pecado y la muerte. Supiste lo que implicaba rescatar al ser humano de sus esclavitudes y miserias, pero te abandonaste a la Voluntad del Padre para nuestra Salvación.
Tú advertiste a todas las generaciones de seres humanos: “No teman a los que matan el cuerpo pero no pueden matar el alma. Teman, más bien, a aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo”
Cristo Jesús aquí presente implántate en mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
4)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA BENEVOLENCIA ABSOLUTA .
Tu señor, eres el máximo soberano.Eres el que actúa en permanente reconocimiento de nuestro valor como personas, independientemente de nuestros bienes y cualidades. Nos has creado porque has querido hacernos co-partícipes de una comunidad de amor contigo. ¡Qué grande es tu benevolencia para con nosotros!
Con el Padre y en comunión con el Espíritu Santo crearon al ser humano para conformar una comunión de vida y de amor eternos. Y nunca tuviste al hombre como enemigo, sino siempre como amigo.
Te reconocemos poderoso en benevolencia en medio de este mundo nuestro tan lleno de envidias y espíritu de competitividad. La envidia carcome a la solidaridad y al amor.
Y te agradecemos porque tu presencia en la Eucaristía nos empodera para quitar todo género de envidia o de celos en nuestro corazón.
Nuestro profundo agradecimiento porque tu presencia eucarística es fuerza y vigor para ser auténticos hijos de la generosidad y la colaboración con los demás.
Cristo Jesús aquí presente quita toda envidia de mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
5)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como el SEÑOR DE LA PUREZA.
En aquel sermón del monte nos lo dijiste a todos: “Bienaventurados son los limpios de corazón porque ellos verán a Dios" “Porque de dentro del corazón del hombre salen las malas intenciones, eso es lo que hace impuro al hombre”.
Al mismo tiempo que nos exhortabas a ser limpios de corazón les recriminaste a los fariseos tener dos caras:“¡ay de ustedes que por fuera parecen justos pero por dentro están llenos de hipocresía y de iniquidad!”
Te agradecemos porque tu presencia en la Eucaristía nos empodera para ser limpios por dentro y por fuera.
Nuestro profundo agradecimiento porque tu presencia eucarística es fuerza y vigor para ser auténticos hijos de la pureza y de la limpieza de corazón.
Cristo Jesús aquí presente purifica mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
6)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como EL SEÑOR DEL AMOR SIEMPRE NUEVO Y RENOVADO.
Tú nos advertiste: “Ancho es el camino que lleva a la perdición y ¡qué estrecho es el camino que lleva a la vida!Y También dijiste:“Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal se desvirtúa con qué se salará la masa"Y nos mandaste tener la iniciativa en el amor, antes que esperar –pasivamente- que otros nos amen: “lo que quieran que otros hagan por ustedes, háganlo también ustedes”, nos dijiste en una ocasión.
Tú nunca te quedaste quieto al ver la humanidad necesitada de guía y salvador. Sabías muy bien que “El buen pastor da su vida por las ovejas” y es el primero en salir del corral para ir a buscar a la oveja perdida Tu no te quedaste tranquilo sino que fuiste activo en la entrega de tu vida hasta la última gota. Tú tomaste la iniciativa de sacrificarte amorosamente por los esclavos y perdidos: “Nadie me quita la vida, yo la doy voluntariamente”, fueron tus palabras.
Cristo Jesús, aquí presente, moviliza mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar
7)Te adoramos y reconocemos presente en medio de nosotros como EL SEÑOR DE LA HUMILDAD.
Tu nos lo dijiste claramente: “El hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”.Y como dice tu Palabra, “siendo de condición divina, no retuviste ávidamente ser igual a Dios” sino que te despojaste de ti mismo, tomando condición de esclavo y haciéndote semejante a nosotros los hombres.
Te pedimos a Ti Jesús, aquí presente en la eucaristía que nos libres del Pecado de la soberbia y la vanidad, y nos enseñes a ser humildes servidores del amor, como vos.
Cristo Jesús aquí presente haz humilde a mi corazón.
Cristo Jesús, aquí presente, eres ánimo y fortaleza en nuestro caminar.
viernes, 29 de abril de 2016
XI Congreso Eucarístico de Tucumán.
Pidamos a Dios que ilumine los corazones de quienes participen del XI Congreso Eucarístico de Tucumán que se realizará en el mes de junio de este año en el marco del Bicentenario de la Independencia, y su sede será Tucumán, Cuna de la Independencia.
Sera un acontecimiento memorable donde el pueblo argentino trabajará sobre la Eucaristía, este misterio tan importante que Cristo nos regaló y que tenemos que saber vivirlo.
Compartimos la oración del congreso.
Oración del Congreso Eucarístico NacionalTucumán 2016
Jesucristo, Señor de la Historia te necesitamos.
Tú eres el Pan de Vida para nuestro pueblo peregrino.
Conscientes de tu presencia real en el Santísimo Sacramento
te alabamos y adoramos,
te celebramos y proclamamos,
te recibimos y compartimos.
En el bicentenario de la independencia de nuestra Patria
agradecemos tu presencia constante en nuestra historia,
pedimos tu gracia para forjar el presente guiados por tu Evangelio.
Ponemos en tus manos nuestro futuro con esperanza y compromiso.
Con la alegría que nos da tu Palabra
salimos al encuentro de todos los argentinos, sin excluir a nadie,
para gestar juntos una cultura del encuentro en la Patria,
siendo auténticos discípulos misioneros.
Con nuestra Madre, la Virgen María,
y unidos a los santos que son nuestros modelos
nos ponemos en camino dejándonos conducir
por la Providencia del Padre
y animados por el fuego del Espíritu Santo.
Amén.
Tú eres el Pan de Vida para nuestro pueblo peregrino.
Conscientes de tu presencia real en el Santísimo Sacramento
te alabamos y adoramos,
te celebramos y proclamamos,
te recibimos y compartimos.
En el bicentenario de la independencia de nuestra Patria
agradecemos tu presencia constante en nuestra historia,
pedimos tu gracia para forjar el presente guiados por tu Evangelio.
Ponemos en tus manos nuestro futuro con esperanza y compromiso.
Con la alegría que nos da tu Palabra
salimos al encuentro de todos los argentinos, sin excluir a nadie,
para gestar juntos una cultura del encuentro en la Patria,
siendo auténticos discípulos misioneros.
Con nuestra Madre, la Virgen María,
y unidos a los santos que son nuestros modelos
nos ponemos en camino dejándonos conducir
por la Providencia del Padre
y animados por el fuego del Espíritu Santo.
Amén.
Santa Catalina de Siena
Hoy la Iglesia celebra a Santa Catalina de Siena, doctora de la Iglesia.
Con su valentía y amor a la Iglesia fue quien llena de coraje convenció al Papa Gregorio XI a retornar de Avignon a la sede pontificia en Roma.
Compartimos aquí una síntesis de su vida y su obra.
Catalina Benincasa nació en la ciudad de Siena, Italia, el 25 de marzo de 1347. Hija número 23 de Jacobo y Lapa Benincasa, desde niña se destacó por su inteligencia y religiosidad. Los biógrafos señalan que su primera visión, su voto de virginidad y el pueril intento de hacerse eremita los manifestó entre los 6 y 8 años.
Su madre se oponía a sus deseos de vida de piedad e intentó por todos los medios que elija la vida matrimonial. Aprovechando una enfermedad que le produce su paso de la niñez a la edad adulta, consigue que su madre realice las gestiones necesarias para que la admitan en la Tercera Orden de Penitencia de Santo Domingo. Las terciarias eran todas mayores o viudas. La admisión de Catalina, que en ese entonces tenía 16 años, fue una excepción.
A pesar de la fragilidad de su salud, su fisonomía y carácter estaban dotados de una vitalidad singular. Era una mujer corriente, como tantas otras. Poseía sin embargo algo de que muchas carecen: fuerza de voluntad y tenacidad para seguir el camino que se ha señalado. Con tesón y esfuerzo hizo caso a las inspiraciones de la gracia, que Dios concede en abundancia a todos los cristianos.
Catalina fue, por naturaleza, optimista. Habla más de los éxitos en la vida espiritual que de las derrotas, de los pecados. Si hace referencia a éstos, siempre los complementa con la siguiente reflexión “Por mucho que el hombre esté inclinado a pecar, está Dios mucho más inclinado a perdonar”.
Supo armonizar su vida seglar y activa con largas horas de oración y como no siempre podía estar retirada en una habitación o celda, imaginó y logró llevar esa habitación y celda consigo, dentro de su corazón: no perdió el recogimiento interior y la intención de agradarle a Dios en medio de las gestiones que tuvo que llevar a cabo en el mundo.
Sin pretenderlo, a los 18 años Catalina comienza a convertirse en el centro de un grupo de personas que aspiran a una vida espiritual más intensa, sobre todo entre las terciarias. Sus dotes naturales, su espíritu dominicano y su deseo constante de entrega a Dios, además de sus gracias sobrenaturales, hace que todos se fijen más en su vida, que es de penitencia y de caridad con el prójimo.
Los dominicos de Siena también la adoptan como maestra espiritual. La conocen a través de su concuñado Fray Tomás Della Fonte, religioso del convento Santo Domingo de Siena, que vivió en la casa de Catalina tras la muerte de sus padres hasta su ingreso en la Orden Dominicana. Como sólo podía salir del convento con un acompañante, fue presentando sus hermanos de hábito a Catalina, como Fray Bartolomé Dominici y Fray Tomás de Nacci (Caffarini) que luego de conocerla se convierten en sus discípulos. Fray Tomás Della Fonte fue su confesor durante la mayor parte de su vida.
El radio de acción e influencia de este grupo en torno a Catalina va creciendo. Procura atender a todos lo que se acercan a ella en lo material y en lo moral. En su interior, prosigue su sencillez como una mujer corriente de su tiempo. En medio de una vida dura y difícil, por su salud y por su pobreza, su espíritu no se quebranta ni material ni moral ni espiritualmente.
Su influencia y su nombre van llenando la ciudad de Siena. Sin embargo, no todos están contentos con su aura popular. Los ayunos, éxtasis y otras manifestaciones no ordinarias que padecía eran discutidos y puestos en duda por muchos que pretendían desautorizarlas.
De todas formas, su fama se extiende a Pisa, Florencia, Milán, Lucca y otras ciudades de Italia.
Además de una gran labor social, desempeñó una importantísima actuación pública convirtiéndose en una heroica defensora del Papado durante el período de su sede en Avignon, interviniendo en las gestiones para que éste sea restituido a Roma. En 1378, medió en la paz entre Florencia y Gregorio XI, y preparó la adhesión de Nápoles a Urbano VI.
El socorro al prójimo, a la comunidad cristiana y a la jerarquía eclesiástica no brota de su corazón bondadoso, sino de su amor al Señor.3 En ese sentido, nos ha dejado un valioso legado espiritual a través de la correspondencia epistolar que mantuvo durante su vida. Sus escritos, dictados a sus discípulos porque no sabía escribir, son una muestra palpable de su reflexión. La primera carta que se conserva fue dirigida a Fray Tomás Della Fonte en 1368. En su libro “El Diálogo” expone la relación de Dios con el hombre. Asimismo, Santa Catalina desarrolla la doctrina del “puente”: Cristo como mediador entre Dios y los hombres.
Falleció en Roma el 29 de abril de 1380, a los 33 años de edad. Fue canonizada por Su Santidad el Papa Pío II en 1461 y su fiesta se celebra el 29 de abril. El 4 de octubre de 1970 es proclamada doctora de la Iglesia por Su Santidad el Papa Pablo VI, junto con Santa Teresa de Ávila. Fueron las primeras mujeres proclamadas doctoras de la Iglesia. El arte la representa con la corona de espinas, la cruz y lirios.
La figura de Santa Catalina de Siena fue dada a conocer a los habitantes de Buenos Aires gracias a la celebración de la fiesta de la Santa que se realizaba todos los años en la iglesia que lleva su mismo nombre.
Con su valentía y amor a la Iglesia fue quien llena de coraje convenció al Papa Gregorio XI a retornar de Avignon a la sede pontificia en Roma.
Compartimos aquí una síntesis de su vida y su obra.
Catalina Benincasa nació en la ciudad de Siena, Italia, el 25 de marzo de 1347. Hija número 23 de Jacobo y Lapa Benincasa, desde niña se destacó por su inteligencia y religiosidad. Los biógrafos señalan que su primera visión, su voto de virginidad y el pueril intento de hacerse eremita los manifestó entre los 6 y 8 años.
Su madre se oponía a sus deseos de vida de piedad e intentó por todos los medios que elija la vida matrimonial. Aprovechando una enfermedad que le produce su paso de la niñez a la edad adulta, consigue que su madre realice las gestiones necesarias para que la admitan en la Tercera Orden de Penitencia de Santo Domingo. Las terciarias eran todas mayores o viudas. La admisión de Catalina, que en ese entonces tenía 16 años, fue una excepción.
A pesar de la fragilidad de su salud, su fisonomía y carácter estaban dotados de una vitalidad singular. Era una mujer corriente, como tantas otras. Poseía sin embargo algo de que muchas carecen: fuerza de voluntad y tenacidad para seguir el camino que se ha señalado. Con tesón y esfuerzo hizo caso a las inspiraciones de la gracia, que Dios concede en abundancia a todos los cristianos.
Catalina fue, por naturaleza, optimista. Habla más de los éxitos en la vida espiritual que de las derrotas, de los pecados. Si hace referencia a éstos, siempre los complementa con la siguiente reflexión “Por mucho que el hombre esté inclinado a pecar, está Dios mucho más inclinado a perdonar”.
Supo armonizar su vida seglar y activa con largas horas de oración y como no siempre podía estar retirada en una habitación o celda, imaginó y logró llevar esa habitación y celda consigo, dentro de su corazón: no perdió el recogimiento interior y la intención de agradarle a Dios en medio de las gestiones que tuvo que llevar a cabo en el mundo.
Sin pretenderlo, a los 18 años Catalina comienza a convertirse en el centro de un grupo de personas que aspiran a una vida espiritual más intensa, sobre todo entre las terciarias. Sus dotes naturales, su espíritu dominicano y su deseo constante de entrega a Dios, además de sus gracias sobrenaturales, hace que todos se fijen más en su vida, que es de penitencia y de caridad con el prójimo.
Los dominicos de Siena también la adoptan como maestra espiritual. La conocen a través de su concuñado Fray Tomás Della Fonte, religioso del convento Santo Domingo de Siena, que vivió en la casa de Catalina tras la muerte de sus padres hasta su ingreso en la Orden Dominicana. Como sólo podía salir del convento con un acompañante, fue presentando sus hermanos de hábito a Catalina, como Fray Bartolomé Dominici y Fray Tomás de Nacci (Caffarini) que luego de conocerla se convierten en sus discípulos. Fray Tomás Della Fonte fue su confesor durante la mayor parte de su vida.
El radio de acción e influencia de este grupo en torno a Catalina va creciendo. Procura atender a todos lo que se acercan a ella en lo material y en lo moral. En su interior, prosigue su sencillez como una mujer corriente de su tiempo. En medio de una vida dura y difícil, por su salud y por su pobreza, su espíritu no se quebranta ni material ni moral ni espiritualmente.
Su influencia y su nombre van llenando la ciudad de Siena. Sin embargo, no todos están contentos con su aura popular. Los ayunos, éxtasis y otras manifestaciones no ordinarias que padecía eran discutidos y puestos en duda por muchos que pretendían desautorizarlas.
De todas formas, su fama se extiende a Pisa, Florencia, Milán, Lucca y otras ciudades de Italia.
Además de una gran labor social, desempeñó una importantísima actuación pública convirtiéndose en una heroica defensora del Papado durante el período de su sede en Avignon, interviniendo en las gestiones para que éste sea restituido a Roma. En 1378, medió en la paz entre Florencia y Gregorio XI, y preparó la adhesión de Nápoles a Urbano VI.
El socorro al prójimo, a la comunidad cristiana y a la jerarquía eclesiástica no brota de su corazón bondadoso, sino de su amor al Señor.3 En ese sentido, nos ha dejado un valioso legado espiritual a través de la correspondencia epistolar que mantuvo durante su vida. Sus escritos, dictados a sus discípulos porque no sabía escribir, son una muestra palpable de su reflexión. La primera carta que se conserva fue dirigida a Fray Tomás Della Fonte en 1368. En su libro “El Diálogo” expone la relación de Dios con el hombre. Asimismo, Santa Catalina desarrolla la doctrina del “puente”: Cristo como mediador entre Dios y los hombres.
Falleció en Roma el 29 de abril de 1380, a los 33 años de edad. Fue canonizada por Su Santidad el Papa Pío II en 1461 y su fiesta se celebra el 29 de abril. El 4 de octubre de 1970 es proclamada doctora de la Iglesia por Su Santidad el Papa Pablo VI, junto con Santa Teresa de Ávila. Fueron las primeras mujeres proclamadas doctoras de la Iglesia. El arte la representa con la corona de espinas, la cruz y lirios.
La figura de Santa Catalina de Siena fue dada a conocer a los habitantes de Buenos Aires gracias a la celebración de la fiesta de la Santa que se realizaba todos los años en la iglesia que lleva su mismo nombre.
jueves, 28 de abril de 2016
El Señor es mi Pastor, por la Hermana Glenda
Pasadas dos semanas de la Solemnidad del Buen Pastor meditemos con este bellísimo Salmo interpretado por la hermosa voz de la Hermana Glenda, porque Cristo es nuestro Buen Pastor siempre.
Y vivamos con este pensamiento:El Señor es mi Pastor, nada me puede faltar.
San Luis María Grignion de Monfort
El 28 de abril la Iglesia celebra el día de San Luis María Grignion de Monfort, sacerdote francés, el gran devoto de la Santísima Virgen María que vivió al servicio de los pobres y a la enseñanza acerca de la Virgen.
Aquí una síntesis de su vida y su obra.
Infancia
Nace el 31 de enero de 1673 en Montfort-la-Cane. cerca de Rennes, en la Bretaña francesa.Sus padres fueron: Jean-Baptiste Grignion, un abogado que trabajaba en el tribunal de Montfort, y Jeanne Robert. Es el segundo hijo de este matrimonio, pero llega a ser el hijo mayor debido a la muerte de su hermano a la edad de 4 meses. Fue bautizado al segundo día de nacido, con el nombre de Luis; su segundo nombre lo tomará ya adulto en honor a la Virgen María. A los pocos meses de nacido lo confiaron al cuidado de una nodriza, “la madre Andrea” que es probablemente la campesina que está al cuidado de todos los pequeños hijos de los Señores Grignon, “el chiquillo fue creciendo durante algunas estaciones, entre cosas sencillas y figuras de pobres, de unas residencias de campesino bretones, donde las paredes –amasadas de paja y barro arcilloso- hablan de un profundo vínculo con la tierra” Luego de 2 años y medio, la madre Andrea devuelve a Juan Bautista Gringon , un chico robusto, bronceado que balbuce las primeras palabras. Con una formación cristiana sólida hacen en Montfort que su fe sea “firme, sólida e inmutable”. Desde su infancia le agrada hablar de Dios, aprende pues a orar con una rectitud de intención que lo lleva a buscar para ello el silencio y el recogimiento. Se retira a un rinconcito de la ruidosa casa o se arrodilla, rosario en mano ante una imagen de Nuestra Señora. El despertar precoz del sentimiento religioso tiene su repercusión en sus hermanos especialmente el Guyonne Jeanne a quien llaman “Luisa” niña de tres o cuatro años quien escucha a Luis de manera atenta. La relación con su hermanita le hace salir de sí mismo, por ella el joven Luis busca palabras que la conquistarán: “Serás muy hermosa y todos te querrán, si amas a Jesucristo”. La amistad de estos dos será un capítulo importante de su infancia, la niña será dentro del círculo familiar la confidente predilecta.Vida y obra
Su educación secundaria la realizó en el colegio de los jesuitas de Rennes. Al terminarla, entró en el seminario de París. Siendo ya sacerdote ejerció con éxito como predicador en el oeste de Francia, zona muy azotada por la violencia de las guerras de religión y forzada al catolicismo tras la expulsión de los hugonotes. Fue nombrado Misionero Apostólico para Francia por el papa Clemente XI en 1705. Con anterioridad, en 1703, fundó junto con la beata Marie-Louise Trichet, la congregación femenina de las Hijas de la Sabiduría dedicada principalmente al servicio de los más pobres. Fundó también la Compañía de María, Congregación de sacerdotes misioneros popularmente conocidos hoy como los Padres Montfortianos]]. De ellos nació unos años más tarde la Congrégation enseignante des Frères du Saint-Esprit, posteriormente conocida como Hermanos de San Gabriel, religiosos dedicados a la educación. Las tres Congregaciones fundadas por San Luis Marìa están hoy presentes en los cinco continentes.Su obra literaria comprende varias obras mayores y numerosos cánticos populares de temática religiosa. Entre sus obras más importantes se encuentra "El Amor de la Sabiduría Eterna", obra que resume globalmente su espiritualidad (contemplación de Jesucristo como Sabiduría de Dios Eterna y Encarnada, importancia de la Virgen María en el misterio de la Encarnación y en la vida de los cristianos; centralidad de la Cruz en la vida bautismal...) y que tiene un arraigo profundo en la Escritura, especialmente en los libros Sapienciales. Su obra más conocida es el Tratado de la Verdadera Devoción a la Virgen, donde expresa la práctica de la Consagración a Jesucristo por medio de la Virgen María.Otras obras escritas por San Luis son "El Secreto de María" y la "Carta a los amigos de la cruz".
Fue beatificado en 1888 y canonizado en 1947 por el Papa Pío XII.
San Juan Pablo II, se reconoció deudor de Luis María Grignon de Montfort al adoptar como lema episcopal Totus tuus, fórmula de consagración a María del fundador francés y uno de sus lemas marianos.
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